domingo, 13 de abril de 2008

El padre y las dos hijas(Esopo)

Un padre tenía dos hijas.
Una se casó con un hortelano, y la otra con un fabricante de ladrillos.Al cabo de un tiempo fue a visitar a la casada con el hortelano, y le preguntó sobre su situación.
Ella le dijo:
- Todo está de maravilla conmigo, pero tengo un deseo: que llueva todos los días con abundancia, para que así las plantas tengan siempre suficiente agua.
Pocos días después visitó a su otra hija, también preguntándole sobre su estado.
Y ella le dijo:
- No tengo quejas, sólo un deseo: que los días se mantengan secos, sin lluvia, con sol brillante, para que así los ladrillos sequen y endurezcan muy bien.
El padre meditó: si una desea lluvia, y la otra tiempo seco, ¿a cuál de las dos le adjunto mis deseos?
Moraleja: “No trates nunca de complacer y quedar bien con todo el mundo. Te será imposible”.